jueves, 24 de agosto de 2017

MANDE USTED MI GENERAL O MOVILIZACIÓN POPULAR

MANDE USTED MI GENERAL O MOVILIZACIÓN POPULAR
Jonatan Alzuru Aponte

Mi hermano, el Dr. Alexis Alzuru, ha lanzado al ruedo una hipótesis interpretativa de lo que sucede y uno de los escenarios posibles en Venezuela, en una entrevista realizada por Elvia Gómez, en Politika Ucab, que es digna de reflexionar.


No tanto para cuestionar o no la probabilidad del escenario que al final de las cuentas es un asunto de teóricos, cuya última palabra sería la contrastación. Frente a eso, en el presente es bueno recordar que del futuro lo único cierto es la muerte, el resto es incertidumbre.  Más bien, su hipótesis  podría utilizarse como un incentivo para pensar y actuar en el hoy; sobre todo para los que deseamos que la solución de Venezuela NO se resuelva con la consigna, “Mande Ud. Mi general”, sino por un movimiento popular acompañados por la fuerza militar y no a la inversa. Pero el deseo en política, supone la configuración de tácticas y estrategias en el ámbito práctico para hacerlo posible.

Un primer aspecto interpretativo, no tanto del futuro sino del pasado reciente. Las movilizaciones contra la dictadura madurista no dependieron ni de la voz de Leopoldo López ni del partido Voluntad Popular; ellos fueron un factor en la dirigencia dentro de un comando de la lucha. Las movilizaciones tampoco dependían, exclusivamente, del comando de la Unidad donde se aglutinan la mayoría de los partidos de oposición. Fueron cuatro meses donde participaron organizaciones civiles, partidos políticos, movimientos estudiantiles, movimientos vecinales, movimientos comunitarios, asociaciones de vecinos y grupos que se fueron forjando en el calor de la lucha, más allá de la MUD y sus organizaciones. Muchas acciones fueron comandadas, dirigidas, por la unidad y otras fueron prácticas que desarrollaron al calor del movimiento popular.

Un segundo aspecto. Es verdad que se dieron negociaciones, entre el gobierno y la oposición, que ningún venezolano de a pie tiene información, allí queda un lado oscuro que solo el tiempo quizás podrá develar. Es verdad que la salida de Leopoldo una semana antes de la consulta del 16 de julio, desarticuló a la unidad, basta revisar las declaraciones del momento.  También es verdad que el comando de la Unidad no supo capitalizar ni la consulta que se transformó en plebiscito ni el fraude electoral de la Asamblea Dictatorial Constituida del 30 de julio.

Las elecciones regionales tienen la consecuencia práctica que el liderazgo se divide, necesariamente, porque cada dirigente, cada organización con su equipo, debe concentrarse en su región para dar la pelea electoral. Debemos añadirle a esto lo que se realizará, las primarias que requiere de un esfuerzo de organización y concentración de técnicos y líderes políticos para atender ese proceso. El objetivo principal, de nuestra lucha, desplazar el gobierno de Maduro, pasó  a un segundo plano, en este momento. Tal asunto se puede corroborar, por ejemplo, en los programas diarios de Capriles que pasó de orientar acciones prácticas de lucha a describir y caracterizar el despotismo gubernamental que padecemos todos.

Aunado a lo anterior se suma la fractura interna de los dirigentes de la MUD, por la asunción de la estrategia electoral… Tales componentes, quizás también el silencio de Leopoldo, maximizan la hipótesis de Alexis Alzuru.

El gobierno aprovechando el repliegue de la oposición, aumenta sus pasos para la consolidación de su poder dictatorial, porque no tienen reacción, ni resistencia popular ante sus medidas. Por el contrario, declaraciones como la del empresario de la Polar, Lorenzo Mendoza, invitando a la conformación de una Comisión de la Verdad en el área económica, lo que hacen es coadyuvar a la legitimidad de la Asamblea Dictatorial o la asunción pasiva de la ratificación del poder electoral por parte de las fuerzas opositoras.

Frente a lo que sucede, ¿qué hacer? Es urgente la conformación de un equipo, una dirección nacional del conflicto, un frente amplio, diverso de pensamiento y de sectores sociales, que se dediquen a pensar y actuar la forma de confrontar al gobierno nacional de manera inmediata, actuando “como si” no existieran elecciones.

Es vital, si queremos salir de la dictadura, que toda discursividad de los dirigentes regionales, tengan como objetivo central atacar al gobierno central y a sus instituciones ilegítimas.

Se trata de hacer una campaña electoral, ya que se asumió esta ruta, no convencional donde la protesta se transforme en la bandera fundamental del accionar político. Es de urgencia, la emergencia de voces nuevas combinadas con el liderazgo compartido de quienes han conducido el conflicto hasta ahora, que muestren su voluntad de lucha en la calle. Es urgente que líderes, como Capriles, Ledezma, Leopoldo, María Corina, Pizarro, entre otros, dejen de caracterizar lo que ya sabemos de la dictadura o de los errores de unos y otros y se amalgamen en un plan de acción articulado, engranado, con el frente amplio.

Es necesario y urgente reimpulsar el movimiento de masas. Es vital prepararse pensando en el peor escenario para la oposición dentro de la consulta electoral hasta el peor escenario para el gobierno; calentar la calle tiene que empezar por testimonios de su dirigencia, desde ya.  No podemos permitir que Venezuela siga dominada por los  aguacates a punto de podrirse, los de ahora o los futuros.



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